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sábado, 11 de noviembre de 2017

APRENDIENDO A SOMBREAR CON LÁPIZ BLANDO (TAZA)

El lápiz es el protagonista de algunas de las primeras clases de los alumnos que comienzan la educación secundaria. A pesar de ser uno de los instrumentos que utilizan desde su más tierna infancia, la mayoría de los estudiantes no conocen mucho sobre él.
Hemos hablado de su composición y de cómo se fabrican. También de los diferentes tipos de lápiz (duros y blandos) y la manera de nombrarlos. 
Ahora es el momento de aprender a utilizarlo, porque no existe solo una manera, hay muchas. Solemos utilizar la punta de la mina afilada en forma cónica, que nos proporciona un sacapuntas, para crear líneas finas pero, si con la ayuda de una cuchilla, dejamos la mina más larga, podremos utilizar el lápiz blando, tumbado y colocado en interior de la mano para hacer sombras.
Para practicar vamos a utilizar como modelo un objeto sencillo. Es este caso una taza.
Para comenzar, dibujaremos los ejes horizontal y vertical en nuestra hoja. Aunque, por lo general, colocamos los ejes a 10,5 y a 15 cm para centrar os objetos, en este caso vamos a desplazar el eje vertical de tal manera que quede a 9 cm del borde izquierdo de la hoja para poder dibujar el asa al lado derecho.

Una vez que tengamos los ejes, cogemos nuestra taza y la colocamos de frente a nosotros, de tal manera que no podamos ver ni la boca ni la base de la taza. Tenemos entonces que imaginarnos cómo es el rectángulo (o cuadrado) que enmarca nuestra taza (morado).

Ese rectángulo tenemos que representarlo en nuestra hoja, acortándolo un poco por la zona de arriba y la de abajo (rectángulo rojo); si no hiciéramos eso, al dibujar las elipses de la boca y la base, nos quedaría una taza más alargada de lo que en realidad es. El rectángulo tiene que quedar partido en cuatro rectángulos iguales por los dos ejes dibujados.

Es el momento de crear las elipses. La elipse es una curva simétrica con respecto a dos ejes. Los ejes de la elipse de la boca son: el eje vertical y el lado superior del rectángulo. De la elipse de la base, el eje vertical y el lado inferior del rectángulo. Para dibujarlas vamos a poner unas marcas sobre el eje vertical, a la misma medida del lado superior e inferior del rectángulo. Las curvas tienen que pasar por estos puntos y las esquinas del rectángulo. En estos últimos puntos la elipse debe girar, nunca hacer un pico (evitar la forma de ojo, o melón).

Una vez que hayamos dibujado las elipses, borramos los ejes y la parte superior de la elipse que forma la base (no se verá a no ser que la taza sea transparente) y comenzaremos a sombrear. Vamos a imaginarnos que la luz que ilumina nuestro objeto se encuentra en la parte superior izquierda. Comenzamos por nuestra derecha, tumbando el lápiz y siguiendo la curva de la elipse. Daremos una capa lo más suave posible a toda la superficie exterior de la taza. Volvemos a dar otra capa, comenzando de nuevo por la derecha y, esta vez, terminaremos antes de llegar al final de la taza (levantando el lápiz). Daremos todas las capas que necesitamos hasta conseguir un degradado en el que haya infinidad de grises, desde los más oscuros (casi negro, a la derecha) al blanco (en la parte izquierda).


En la parte superior debemos dibujar otra elipse interior para crear el borde de la taza. Lo  dejaremos en blanco pues la luz incide directamente en él. 

Luego sombrearemos la parte interior de la taza. La propia pared del recipiente creará una sombra más oscura en la zona interior izquierda, al contrario que en la zona exterior. El lápiz ahora seguirá la dirección de la parte superior de la elipse. 

Vamos ahora con el asa de la taza. El truco para dibujarla bien consiste en volver a poner la taza de nuevo de frente a nosotros; no podemos ver ni la boca ni la base. Así el asa se convertirá en una cinta de un determinado grosor que deberemos dibujar con dos líneas.

Una vez que hayamos dibujado esta parte, volveremos a colocar la taza en la posición desde la cual la estamos dibujando. Nos daremos cuenta de que ahora vemos la parte de arriba del asa y también el interior. Vamos a conseguir esa sensación de profundidad creando otra curva como las dos anteriores que comience un poco más arriba (en un momento desaparecerá entre las otras dos para aparecer de nuevo más abajo). 

Luego la  perfeccionamos un poco, uniendo los dos puntos superiores de las curvas.

De los tres espacios que conforman el asa, la parte de arriba será la más clara, a esta zona llega la luz casi directamente. La parte que está de frente a nosotros será la más oscura. La interior la sombrearemos de un gris medio.

A partir de ahora comenzaremos a oscurecer el fondo. Crearemos, alrededor de la taza, una sombra gris que luego iremos modulando.


Nuestro objetivo, a partir de ahora será hacer desaparecer las líneas de dibujo de la taza. En la realidad no existe ninguna línea negra (o gris) que nos diga que en un determinado lugar comienza la taza y finaliza el fondo, simplemente lo vemos por la diferencia de colores o tonos de gris que hay entre estas dos partes del dibujo.
Oscureceremos las la parte del fondo que esté cerca de una parte clara de la taza y dejaremos más clara la zona que limite con una parte oscura del objeto.

Para finalizar dibujaremos la sombra que proyecta la taza sobre la superficie en la que está apoyada.

Hemos comentado que las líneas de dibujo deben desaparecer. Una excepción es la línea de la base, que por lo general, forma una pequeña sombra lineal.

Con esto daríamos por terminado el ejercicio. En la fotografía, el interior de la taza ha quedado más claro que en el dibujo real.




jueves, 19 de mayo de 2016

PAUTAS PARA REALIZAR UN TRABAJO DE INVESTIGACIÓN UTILIZANDO LA RED COMO PRINCIPAL FUENTE DE CONSULTA


Cada vez es más frecuente que los alumnos deban realizar trabajos de investigación para diferentes asignaturas. En la mayoría de los casos, los alumnos desestiman otras fuentes de información y consulta, como los libros o revistas que pueden encontrar en las bibliotecas (lo cual considero un error) y se centran exclusivamente en la búsqueda por Internet que, además, no suele ser muy exhaustiva y, en muchas ocasiones, comuenza y termina con la visita a Wikipedia.
Y es que, a pesar de que las aulas estan llenas de jóvenes que nacieron cuando la Red de Redes ya estaba en pleno funcionamiento, muchos de ellos no saben utilizarla ni conocen las distintas opciones de búsqueda.
Para tratar de ayudar a mis alumnos a realizar un buen trabajo de investigación, he creado un guión en la que se diferencian las tres fases del mismo: búsqueda, organización y elaboración.
En el primer apartado se han utilizado los colores de forma significativa: se evitaran los artículos o documentos cuyas características encontramos en rojo y se comprobarán aquellos documentos que se corresponden con la descripción que aparece en las casillas amarillas.

¿CÓMO ENCONTRAR INFORMACIÓN FIABLE EN INTERNET?
  1. ¿Quién firma la información?
¿Es algún experto reconocido?
¿Es una persona estudiosa del asunto tratado, que se presenta y comenta su relación con el tema que trata?
- ¿Es un autor anónimo?
  1. ¿Qué escribe?
- ¿La información es clara y está bien estructurada?
- ¿Utiliza un vocabulario correcto, rico y especializado en el tema que trata?
- ¿Añade citas y links en los cuales podamos verificar información?
- ¿Tiene faltas de ortografía o errores gramaticales?
- ¿Parece un texto poco crítico, que contiene sólo argumentos a favor o en contra de un determinado tema?
  1. ¿Dónde aparece la información?
- ¿Es una enciclopedia?
- ¿Es la web de alguna institución científica o educativa relevante?
- ¿Es la información de una empresa con intereses en el tema tratado?
  1. ¿Cuándo está escrito?
- ¿Es un texto antiguo?
- ¿No hay ninguna información sobre la fecha?
  1. Investiga
- Si no quieres ser engañado, debes buscar en muchos sitios y contrasta la información que obtienes.
- Pregunta si no encuentras la respuesta. Hay muchos foros en internet donde podrás consultar a expertos sobre el tema que te interesa.
- Utiliza métodos avanzados de búsqueda (afina las respuestas, consulta distintos idiomas…)


TRABAJA CON LA INFORMACIÓN
- Haz un guion.  Escribe las preguntas a las que tu trabajo deberá responder. Fija el objetivo al que deben apuntar las preguntas.
- Clasifica la información que has obtenido, elimina redundancias y quédate con aquellas fuentes que sean más fiables.
- Busca en el diccionario todas las palabras que no conozcas.  El trabajo de investigación ampliará tu nivel de vocabulario.
                                                                                        

DANDO FORMA A TU TRABAJO
- Debes ser creativo: da tu punto de vista sobre el tema tratado.
- Trata de exponer la información como tú hubieras querido encontrarla.
- Utiliza un lenguaje claro. Si no entiendes el significado de una palabra, no la incluyas en el texto.
- Sé respetuoso con los textos e imágenes de otros que utilizas. Entrecomilla citas, respeta los formatos, informa de la autoría.
- Haz referencia a tus fuentes. Puedes ser todo lo original que quieras en tus argumentos, pero para que puedas defenderlos, deben estar  asentados sobre bases sólidas.
- Cuida la ortografía y la gramática. Revisa y relee varias veces tu trabajo.
- Cuida la presentación, pero no abuses de efectos que puedan entorpecer o ralentizar la lectura.


A continuación,  algunos ejemplos de páginas cuya fiabilidad no es buena. Imaginémonos que estamos haciendo un trabajo sobre la energía eólica. Por supuesto, la información que encontremos en las webs de empresas de este sector, van a ser parciales e interesadas, como estas dos, en las que sólo nos hablan de las ventajas de este método de obtención de energía.
Si presionamos sobre el siguiente enlace, nos llevará a una presentación realizada, seguramente, por un alumno de enseñanza secundaria. Como podéis ver, en muchas de las diapositivas, hay faltas de ortografía, lo cual nos lleva a pensar que el trabajo no está hecho con la suficiente seriedad y, por lo tanto, no es fiable.
Tampoco contiene las necesarias referencias o citas.
 link

LIBROS DE LECTURA RECOMENDADOS

Esta entrada tiene como germen el mismo curso de animación a la lectura al que me refería en el artículo anterior. He intentado crear en Pinterst una lista de lecturas muy variadas pero que tienen en común haber gustado a gran número de lectores. Se trata de apostar por valores seguros (¿Conocéis a alguien al que no haya disfrutado con Drácula de Bram Stoker?) que consigan atrapar a nuestros alumnos y creales cierta adicción a la lectura. 


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CÓMO ELEGIR UN LIBRO DE LECTURA



Hace ya algún tiempo, realizé a través de Internet un curso sobre animación a lectura que impartía el INTEF. Uno de los trabajos que debíamos realizar se titulaba "7 Claves para refinar la mirada". Se trataba de dar siete consejos a nuestros alumnos para que acertaran en su elección a la hora de seleccionar un libro de lectura. Os muestro mi pequeña guía en formato escrito y como imagen.

7 CLAVES PARA REFINAR LA MIRADA




  1. Elige un tema que sea de tu agrado.
Un buen libro nos va a descubrir nuevas formas de ver el mundo. Con él vamos a conocer un poco más cómo es el mundo y las personas que en él vivimos. Además, desarrollaremos nuestra imaginación. Pero todo esto, será más fácil si elegimos un tema que, por nuestros gustos o nuestro momento vital, nos atraiga especialmente.


  1. Busca un título atrayente.

Un buen título no nos asegura que el libro sea bueno pero, un libro bueno, siempre tiene un buen título. El título tiene que ser sugestivo, debe de  invitarnos a coger el volumen, a ojearlo y a abrirlo. Un buen título, además, debe insinuar y tiene que prometernos emociones.


  1. ¿Es una edición cuidada? ¿Vas a sentirte a gusto leyendo?

El libro es un barco. Vamos a pasar unas horas navegando en él. ¿Quién quiere hacer un viaje de placer en una nave destartalada? No. Queremos un libro cuidado y revisado, con una tipografía legible y amable, con buenas ilustraciones y con materiales agradables a nuestra vista, a nuestro tacto, a nuestro oído y a nuestro olfato. Somos así, como Oscar Wilde, personas de gustos sencillos que nos conformamos con lo mejor.


  1. ¿Has leído alguna obra del autor?
A veces elegir un libro es más fácil de lo que parece; A lo mejor, hemos leído una obra de un escritor que nos ha gustado tanto, que estamos deseando devorar toda su bibliografía o esperamos ansiosos su nueva publicación.


  1. ¿Conoces la editorial que publica el libro?
Quizás no conozcas al autor, pero has leído algún libro más de la editorial que lo publica. Algunas editoriales tienen una línea editorial muy definida y, otras más grandes, crean colecciones en las cuales enmarcar obras que comparten una temática determinada. Si el libro que leíste te gustó, hay posibilidades de que lo haga otro de la misma editorial o colección.


  1. ¿Están leyendo tus amigos o conocidos éste u otro libro del autor o con la misma temática?
La lectura no es sólo una actividad  solitaria. Si algo nos define a los humanos, es la necesitar de comunicarnos y compartir. Disfrutamos tanto visualizando la retrasmisión de una emocionante final de nuestro equipo favorito como rememorando, al día siguiente, el partido con nuestros amigos. Lo mismo ocurre después de haber visto un inquietante capítulo de nuestra serie favorita o el último estreno en el cine. Valoramos la opinión y los gustos de nuestros amigos; también los referentes a literatura.


  1. ¿Por qué no pedir consejo?
Quizás tus padres o tus profesores  puedan sorprenderte con una buena idea y te descubran un libro maravilloso. Pregunta al encargado de la biblioteca. ¿O es que te da vergüenza? Busca en Internet; hay millones de páginas escritas sobre libros, afina en el buscador: el libro de tu vida quizás esté a tan sólo un click.



DIBUJO AUTOMÁTICO

Hoy os voy a mostrar los resultados de un trabajo muy sencillo y con el que se pueden obtener imágenes muy interesantes. Es una lámina ideal para relajarse después de un proyecto más complicado o más largo.
El material necesario es escaso: un folio y un estrilógrafo (tipo rotring), aunque éste último puede ser sustituido por un bolígrafo o rotulador negro. Los alumnos eran de 4º de la ESO y  las instrucciones fueron sencillas: dejarse llevar y rellenar de grafismos todo el folio.
Para completar las explicaciones les montré un par de vídeos -de los que incluyo el enlace- no sin antes comentarles que tenían total libertad de acción. En el primero, el autor comienza a realizar su obra partiendo de la palabra LOVE LINK. En el segundo, la dibujante crea, antes de empezar, una serie de circunferencias concéntricas que le servirán como referencia para realizar los grafismos, creando una especie de mandala LINK.
Lo curioso es que cuanta más libertad doy a mis alumnos, más desconcierto muestran y prefieren  buscar en internet algún diseño para copiar que disfrutar de la experimentación.
Aún así, surgieron algunas imágenes muy interesnates en las que los espacios de blancos y negros están muy equilibrados.
Aunque este trabajo se realizó sobre papel de tamaño DIN A4, he realizado ampliaciones de algunas de estas láminas en DIN A3 para colocar en el corcho de la clase y quedan muy bien.
Sería interesante comprobar cómo se comportan estas imágenes añadiéndoles color... ¿No os parece?


Laura Méndez Reiriz

Fayna Rodríguez Berdomás
(Dibujo realizado a partir de la palabra TRECE)


Andrea Álvarez Carrera

 Ainhoa Reis Pérez
 (Tomando como elemento de partida una "Mano de Fátima")

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Isabel Galán Cabrera

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Luis Gisbert López

(Pueba con color sobre el trabajo anterior)


domingo, 27 de octubre de 2013

¿POR QUÉ HAY QUE VISITAR LOS MUSEOS?



Una ilustración está realizada para ser impresa. El autor conoce las limitaciones técnicas y debe ajustarse a ellas. La obra final es la que vemos cuando abrimos el libro para el que han sido creadas.
Con la pintura o la escultura (también la arquitectura y otras artes) no sucede lo mismo. La obra final es única y es necesario formar parte directamente del diálogo que se forma entre la obra y el espectador (y en algunas ocasiones también el espacio) para poder comprenderla en su totalidad.
Gracias a la fotografía y al vídeo tenemos constancia de muchos lugares y muchas obras que quizá nunca lleguemos a conocer en persona. Podemos saber, a través de una revista o un documental, por ejemplo, cómo es la selva amazónica y qué animales viven en ella, pero estaremos muy lejos de conocer esa selva: cuáles son los sonidos imperceptibles para el micrófono, cómo es la humedad, cuáles son los olores característicos… 

Vincent van Gogh Girasoles (detalle), 1887 


De igual manera, puedo saber qué forma tiene una obra de arte determinada por fotografías o por vídeos pero, salvo en casos muy especiales (ediciones de lujo o proyectos como Google Art Proyect), el conocimiento que tenemos de las imágenes es muy superficial: los colores no coincide con los de la obra real, nos faltan datos tridimensionales (tamaño, textura) y otros como el espacio en el que se encuentran. Sólo podemos disfrutar al 100% de una obra de arte cuando la tenemos delante. El Síndrome de Stendhal difícilmente se va a producir mientras miramos una impresión de una obra.

Claude Monet El puente de los nenúfares (detalle) 1899

Siempre cuento a los alumnos la extraordinaria sensación que me produjo, cuando tenía 17 años, la visión del David de Miguel Ángel en la Academia de Florencia. Había visto su imagen en libros cientos de veces, pero tener delante  ese coloso blanco de más de 5 metros de altura (yo siempre había pensado que era más pequeña) me impactó. Lo mismo me ha venido ocurriendo cuando he podido conocer en directo la obra de alguno de los grandes pintores de todos los tiempos. Me impresionaron el Greco, Velázquez, Rembrant, Goya…


 Hans Memling Retrato de Maria Portinari (detalle) ca. 1470

Estos artistas que cito, son pintores para los que no sólo la composición o morfología de la obra eran importantes, lo era también la técnica, la materia, la expresividad del trazo, etc. Elementos que, a veces, son demasiado sutiles para poder ser reproducidos por los métodos de impresión convencionales, pero de los que nuestra visión, en directo, podrá fácilmente disfrutar.

El Greco Jesús curando al ciego (detalle) ca. 1570
 
Hace poco tiempo, tuve la oportunidad de viajar a Nueva York y visitar, entre otros, el Museo Metropolitano. Sólo por visitar este espacio ya merece la pena el precio del billete del avión. Las colecciones que lo conforman, entre ellas las de pintura, son maravillosas. 
Mi observación de las obras en un museo siempre se produce desde diferentes distancias: con la más alejada, tengo una visión global de la obra y obtengo una imagen mental de la misma, mientras que con la observación más cercana, puedo disfrutar de  los recursos técnicos y expresivos siguiendo la huella física que el artista ha dejado en su obra.

Paul Cézanne Naturaleza muerta con manzanas (detalle) ca. 1895 (MoMa)

Las fotografías que acompañan este texto, son detalles de algunas de las obras pictóricas que tuve la suerte de conocer en el Metropolitan. Si pulsáis sobre ellas, podréis ampliarlas. Espero que os gusten.

 
Edgar Degas La Toillete(detalle) ca. 1885